miércoles, 17 de marzo de 2010

Mito Cosmogonico de la Creación

Los primeros dioses convocaron dos criaturas divinas a la existencia, el macho Izanagi y la hembra Izanami, y les encargaron la creación de la primera tierra. Para ayudarles a realizar esto, se les dio a Izanagi e Izanami una lanza decorada con joyas, llamada Amenonuhoko (lanza de los cielos). Entonces, las dos deidades fueron al puente entre el Cielo y la Tierra, Amenoukihashi (puente flotante de los cielos) y agitaron el océano con la lanza. Cuando las gotas de agua salada cayeron de la punta de la lanza, formaron la isla Onogoro (auto-formada).


Ellos descendieron del puente de los cielos e hicieron su casa en la isla. Ellos desearon unirse y así construyeron un pilar llamado Amenomihashira y alrededor de él levantaron un palacio llamado Yahirodono (la habitación cuya área es de 8 brazos). Izanagi e Izanami giraron alrededor del pilar en direcciones opuestas y cuando se encontraron, Izanami, la deidad femenina, habló primero con un saludo. Izanagi pensó que esta no era la manera apropiada, sin embargo se unieron de todos modos. Tuvieron dos hijos, Hiruko (infante del agua) y Awashima (isla de burbujas) pero fueron mal hechos y no se consideraron dioses.


Ellos pusieron a los niños en un bote y los embarcaron al mar, entonces les pidieron a los otros dioses una respuesta sobre lo que hicieron mal. Ellos respondieron que el dios masculino debió haber iniciado la conversación durante la ceremonia de unión. Así que Izanagi e Izanami se dirigieron alrededor del pilar una vez más, y esta vez, cuando se encontraron, Izanagi habló primero y su matrimonio fue entonces exitoso.


De esta unión nacieron el ohoyashima, o las ocho grandes islas de la cadena japonesa:



  • Awazi

  • Iyo (posteriormente Shikoku)

  • Ogi

  • Tsukusi (posteriormente Kyushu)

  • Iki

  • Tsusima

  • Sado

  • Yamato (posteriormente Honshu)

Nótese que Hokkaidō, Chishima, y Okinawa no fueron parte de Japón en los tiempos antiguos.


Ellos crearon seis islas más y muchas deidades. Sin embargo, Izanami murió al dar a luz al infante Kagutsuchi (encarnación del fuego) o Ho-Masubi (causante del fuego). Ella fue enterrada en el “Monte Hiba”, en la frontera de las viejas provincias de Izumo y Hōki, cerca de Yasugi en la Prefectura de Shimane. Sumido en cólera, Izanagi mató a Kagutsuchi. Su muerte también creó docenas de deidades.


Los dioses nacidos de Izanagi e Izanami son simbólicos sobre aspectos importantes de la naturaleza y la cultura, pero ellos son muchos para ser mencionados aquí. El hecho que de que era necesario para la deidad masculina Izanagi tomar la posición inicial mientras que la deidad femenina Izanami tuvo que estar en segundo lugar ha conducido a una falsa opinión sobre que esto es una discriminación implicada en contra del género femenino.

Segundo asentamiento de Japón en el periodo Yamato o Yayoi

Segundo asentamiento de Japon en el periodo Yamato o Yayoi.




Período Yamato o Yayoi (大和時代 ,, yamato-jidai) pertenece a la historia del Japón antiguo, donde la corte imperial residía en la actual prefectura de Nara.


Aquí se encuentra como segundo asentamiento de Japón el templo Hōryū-ji (法隆寺) Es un templo budista. Su nombre completo es Hōryū Gakumonji (法隆学問寺, lit. Templo de la Enseñanza de la Ley Floreciente) localizado en Ikaruga, Prefectura de Nara (奈良県, Nara-ken) está ubicada en la región de Kinki, sobre la isla de Honshu en ubicada del lado sur de Yamato en Japón.


En el Período Yamato, que se subdivide a su vez en los períodos Kofun y Asuka, el emperador gobierna desde la ciudad de Nara, entonces conocida como Provincia Yamato. Convencionalmente se asignaba hasta este período las fechas de 250-710, pero actualmente está discutido.


Por este tiempo los lenguajes proto-japoneses se habían extendido en las islas Ryukyu (lenguas ryukyuenses), como por ejemplo el idioma okinawense.


Un milenio antes los jōmon habían habitado el archipiélago de Japón. En los siglos inmediatamente anteriores al período Yamato se había intensificado la introducción en las islas elementos, costumbres y tecnologías del norte de Asia, China y Corea, a través de las oleadas de migraciones que tuvieron lugar en aquella época. Las evidencias arqueológicas indican que estos contactos ya existían desde el Neolítico, siendo continuos al menos hasta el Período Kofun.


La población creció con más rapidez, y la política descentralizada de la cultura Yayoi se cambió por una más centralizada, patriarcal y militar durante el Período Kofun, quedando los yayoi dominados y a veces sometidos por la sociedad yamato.